Straightheads

Straightheads

Hay una química instantánea entre Alice (Gillian Anderson), una empresaria, y Adam (Danny Dyer), un joven de clase trabajadora que instala un sistema de seguridad en su departamento de Londres. Ella lo lleva a una fiesta en el campo, y terminan haciendo el amor. Pero la noche se vuelve horrible cuando se encuentran con tres matones que mutilan a Adam y violan a Alice. El incidente los convierte en reclusos temerosos hasta que Alice ve al líder de sus atacantes (Anthony Calf), y las dos víctimas planean una venganza brutal.